Un maravilloso Don, forjado a base de abandonos, cambios de residencia y años de mudanzas. Es curioso, ver como una persona puede retorcerse de dolor y agonía por no mantener las cosas como quisiera durante todo el tiempo posible, mientras tanto yo vago, invento, abandono, sin el más mínimo problema.
Posiblemente me queden menos de unos pocos días en la beca de la UCM, un par de ofertas me dan la posibilidad de cambio, de intentar adaptarme a nuevos mundos.
A partir de enero volveré a trastocar por completo mi concepto de “día estándar”, pasaré el trabajo a horario de mañana, dejando así la carrera para las tardes, lo cual me servirá para compaginar mejor el Taller de Tecnología de Matemáticas, para poder estudiar mas e ir mas a las clases. A cambio, me toca perder el contacto con la gente que me importa en la facultad, abandonar un poco ciertas ataduras/compromisos que me tienen todas las mañanas atado de un lado a otro.
Espero, con este cambio, poder aprovechar mejor el día, sacar mas provecho a la carrera y poder explorar otros curros un poco más interesantes que el de becario/secretario.
Mientras algunas personas verían esto que hago como una locura, un suicidio sin lógica alguna, yo, simplemente hago acopio de toda la capacidad de adaptación de la que dispongo para volver a empezar de cero, una vez mas, e intentar llegar lo mas lejos posible; que no se puede por aquí, probaremos por otros lados…
Estoy escuchando: Lejos - Sober - Paradyssio
Estado de ánimo: Cansado, que son las 2 de la mañana
Quisiera escuchar: Tu respiración en mi cama, esperando a que llegue, para dormir juntos; yo también quiero despertar a tu lado.