Un jueves cualquiera (para aquel que me conozca, no fue ayer, ni el pasado; simplemente uno cualquiera) en un bar cualquiera, un borracho se pone a escribir, ideas que le fluyen por la cabeza y que intenta plasmar en papel (y mira que es difícil, joer) algo obtiene y tiempo después decide aprovecharlo para pasarlo a limpio e intentar sacar algo que poner en su blog.
He aquí el proceso; al resultado, llegaremos todos juntos.